Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Hurgando en la historia

Hurgando en la historia

Relatos, historias, mitos, leyendas... Todo esto forma parte de quiénes somos y por qué somos lo que somos.


De cómo nace un imperio (VII) "Alea Jacta est"

Publicado por Carlos A. Campuzano activado 18 Abril 2014, 08:19am

Etiquetas: #Marco Licinio Craso, #Cneo Pompeyo Magno, #Julio Cesar, #Marco Tulio Cicerón, #Rubicón, #Republica Romana, #Antigua Roma, #Roma, #Guerras Civiles, #Marco Antonio

De cómo nace un imperio (VII) "Alea Jacta est"

Titus Pullo y Lucius Vorenus no sólo son los personajes de uno de los "bromances" más populares de la historia de la televisión. Son también dos personajes basados en gente que existió realmente y que fueron mencionados por Julio Cesar (que aparte de todo lo que hacía, era también un gran escritor) en su De Bello Galaico, un libro que escribió sobre los nueve años que se pasó pacificando la Galia después de ser cónsul y ser, como dictaba la tradición, pro-cónsul. Y es aquí dónde volvemos al tema de la importancia de ser cónsul, pues olvidé mencionar cuando hablé de ello, que después de ser cónsul por dos años, se obtenía el control de una provincia.

En su tiempo como cónsul, Cesar promovió muchas medidas de carácter social, concedió finalmente la nacionalidad a todos los colonos en Italia, repartió tierras del estado entre los veteranos, etc. Y como estaba la cosa calentita con los conservadores (como siempre que se hace algo a nivel social), pues al acabar su consulado se le dio el control de tres legiones, y la gobernación de la Galia y de Iliria (eso si no estoy mal y los mapas del Total War no me engañan, es donde ahora está Serbia) para evitar que le juzgasen por tirano. Todo esto por cinco años que después fueron prorrogados por otros cinco, ya que estaba haciendo un buen trabajo.

El foro. Aquí se liaban unas...

El foro. Aquí se liaban unas...

Mientras tanto, en casa, la cosa entre Marco Licinio Craso y Cneo Pompeyo Magno iba deteriorándose. Ambos apoyaban cosas distintas, ambos eran cónsules gracias a su acuerdo. Pompeyo algo más conservador que Craso. Y esto desató una lucha callejera entre los recién restaurados collegia (gremios de trabajadores), que se transformaron en verdaderas bandas armadas que se disputaban el control de la ciudad en nombre de sus mandamases políticos. Marco Tulio Cicerón había sido exiliado, y había vuelto. Clodio (títere político de Craso y Cesar) y Milón (títere político de Pompeyo) promovían la violencia en Roma; Clodio murió en una pelea callejera con Milón (ambos fueron en algún momento cónsules) y su cuerpo fue quemado en el mismo edificio de reunión del senado incendiando el edificio a su vez... en fin, que la ciudad era un caos y se me iría toda la entrada con nombres y cosas confusas. En resumen, que Pompeyo y Craso no se llevaban bien. Pero Craso y Cesar mantenían un buen colegueo, mientras que a Pompeyo los optimates no le perdonaban que se hubiese aliado con los otros dos (recuerden que Pompeyo era un optimate mientras que Cesar y Craso eran populares). Me perdonarán por lo caótico de esta redacción, pero es que me pierdo ya entre tanta intriga.

Al final de su consulado, Pompeyo obtuvo Hispania, pero se quedó en Roma para mantener los negocios de los triunviritos mientras que Craso se piro a Siria para conquistar Partia y así hacerse por fin el gran general que soñaba ser. Pero a este en estas cosas nunca le fue tan bien como merecía y terminó siendo capturado y ejecutado de manera atroz por los partos (le vertieron oro fundido por la garganta en señal de avaricia). Así que ahora solo quedaban Cesar y Pompeyo.

Con Cesar fuera y Pompeyo cada vez más del lado de los optimates, sólo el matrimonio y el amor de Pompeyo con la hija de Cesar mantenía viva la alianza política y la amistad de ambos hombres. Hasta que la chiquilla palmó dando a luz (el niño también murió). Pompeyo fue seducido entonces por el lado oscuro y apoyando a los optimates en el senado se ordenó a Cesar que regresara a Roma y licenciara a sus legiones para ser juzgado por sus crímenes (se le acusaba de querer ser un tirano otra vez). Cesar que no era ningún tonto como se ha demostrado ya a lo largo de muchas páginas de historia, hizo elegir desde la distancia a Marco Antonio (pfff otro hombre importante y amigo y lugarteniente de Cesar) como tribuno de la plebe para contrarrestar el peso político de Pompeyo y usar su poder de veto para detener esa orden. Pero a los optimates se les subió la sangre a la cabeza y en la calle, por medio de los collegia intentaron asesinar al tribuno, pero este huyó a toda prisa de la ciudad para reunirse con su maestro en la Galia disfrazado de esclavo.

El cruce del río Rubicón. Frontera entre la Galia e Italia. Momentazo épico!!!

El cruce del río Rubicón. Frontera entre la Galia e Italia. Momentazo épico!!!

Cesar entonces se la jugó toda, cogió sus legiones, dio un gran discurso (era un gran orador, que cosa no hacía bien este hombre, ¡si hasta se dice que era un gran amante!) en el que habló de la tiranía de Pompeyo, de sus derechos, de sus deberes y marchó hacia el sur. El Senado al escuchar estas noticias dio el control absoluto a Pompeyo, quien empezó a reunir a sus tropas para proteger la ciudad de Roma.

El río Rubicón se encuentra en la antigua frontera que delimitaba la provincia de la Galia con Italia. Desde los tiempos de Sila (por obvias razones) se había prohibido que las legiones cruzasen el Rubicón para evitar que se aprovechara el uso del poder militar con fines políticos. Se consideraba hasta un sacrilegio religioso, una vez hecho, no había marcha atrás, serían declarados enemigos del estado. Así que al llegar a este punto, Cesar se detuvo un instante y dudó. Después observó a los suyos, elevó un suspiro y dijo: alea jacta est, la suerte está echada. Y cruzó el Rubicón.

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:

Archivos

¡Somos sociales!

Ultimos Posts